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sábado, 12 de febrero de 2011

Y la vida sigue...

Tenia 17 años cuando lo vi por primera vez, no hablamos solo intercambiamos nombres y aun asi me quede con su imagen guardada en mi mente por un largo tiempo.

12 meses despues nos volvimos a encontrar exactamente en el mismo lugar y apartir de ese momento la vida cambio. Conocí a una persona simpatica, amable, honesta, preocupado por su familia y sus amigos, alguien caballeroso que siempre estaba pendiente de mi.

Muchas cosas pasaron desde que nos conocimos; aprendi y descubri tantas cosas en su compañia que senti que no habia nada mejor que el estar juntos.

El tiempo pasó y el amor se fue volviendo intenso y doloroso, pero era un dolor bueno, aquel que aparece cuando pasas tiempo sin ver a esa persona especial, o cuando llega la noche y sientes que el lugar que ha sido tuyo y solo tuyo por tantos años es ahora demasiado grande para ti solamente.

Nos casamos despues de años y años de estar juntos luchando, todos apoyaron nuestra decision, eramos el uno para el otro todos lo decian y yo sabia que tenian razón;pero despues de la boda todo cambio...

Aquella persona que conoci cambio, del Señor Risitas se transformo en el Señor Escondido ( La Princesa que creia en los cuentos de Hadas por Marcia Grad) todo aquello que habia cambiado mi rumbo cuando nos conocimos fue un maravilloso cuento de hadas que desaparecio en cuanto la realidad y la vida nos alcanzo.

Los amigos, la bebida, el deporte todo era mas importante y divertido que la pequeña familia que tratabamos de formar, se empezo a burlar de nuestra promesa a Dios y a nosotros mismos, y mi vida cambio otra vez.

Mi pequeña familia de dos personas y media se convirtio en una pesadilla, con gritos, insultos y abandono mientras que dentro de mi esa media persona crecia, al cabo de unos meses ese principe de cuento que encontre por suerte, resulto ser un sapo mas del estanque, siempre ausente.

Al final, se fue dejando atras tiempo, esfuerzo, amor y la pequeña vida que acababa de llegar todo por nadar en estanques libres de responsabilidad.

Pero la vida sigue y ahora mi familia es nuevamente de dos, y la felicidad regreso con cara de angel y deditos regordetes. Mi unica pena es saber que esta familia pudo haber sido de tres si el cuento hubiera continuado.

Me consuela saber que fue su inmadures y su decision loq ue lo hace perder todo lo que la vida tenia que ofrecerle, pero la vida sigue con o sin principe, para mi y para el, para nosotros, como extraños, como amigos o enemigos, como un bello recuerdo o un doloroso sueño, pero la vida sigue y no espera a nadie.

Ahora a mis 28 años mi unica pregunta es ¿Realmente encontre a un principe que se conviertio en sapo, o siempre tuve a un sapo disfrazado de Principe?

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